El fuego recorre mi sangre prendiendo cada una de mis células
fluye por mi ser, incendiándolo, deborandolo, volviéndolo parte de si.
la electricidad eriza cada uno de mis nervios y los hace explotar
me vuelvo el dios del rayo y el fuego
dispuesto a sacrificar a los elementos que crean y destruyen mi universo
desde el centro de mi cuerpo la energía inagotable levanta sus fauces y
explota con desesperacion mi alrededor, las paredes sangran, yo sangro
ahora somos uno mismo.
La serpiente me llama, su lengua perfora mi interior y lo desgarra
me posee y me susurra al oído, toma mis manos, y las aprisiona
mis ojos se vuelven luz de muerte, una luz en la que quiero entrar
mi ser se vuelve negro, el miedo me teme y el viento frio anuncia el desastre
veo sus ojos, entran en mi mente, me logran tranquilizar, y me vuelven loco
inciendio recuerdos que no se queman, solo se vuelven cenizas de nieve
mi cuerpo se convulsiona, estoy poseido, y la furia me quema
lagrimas de azufre ruedan por mis mejillas, derritiendolas,desangrandolas
mis dedos metalicos se vuelven agujas que perforan mi piel
trantando de liberar al ser interno
lo unico que encuentro es el ataud de hielo que retiene todo aquello muerto en sus recuerdos
el acido de mis palabras se vuelve contra mi y derrite mis labios
ya nada importa, un ser destruido, un universo muerto, un sueño inconcebido
el filo de mi voz resuena en la eternidad gritando el unico nombre que sabe
y la cortina de humo que cubre mi cabeza se vuelve de concreto y hierro
todo acaba, solo vuelvo a soñar...
pero mi realidad se vuelve uno con mi sueño
no distingo la sombra de la luz
apunto disparando hacia adentro
entro de nuevo el vortice del tiempo y el espacio
caigo en el pozo oscuro sin salida mas que la verdad
los muros y barrotes me aprisionan
necesito volver a soñar
solo dentro de mis sueño la verdad se vuelve fantasia y la fantasia se vuelve peligro
vivo en el sueño, muero por el
vuelvo al agujero oscuro de mi soledad
encuentro en ella el estado de trance que me lleva a la cima del abismo
extiendo mis alas oscuras y dejo que ellas me guien por el sendero
de noche que me espera con dulces y helados brazos abiertos
mi corazon palpita, mi corazon...hoy deje de tener corazon... hoy deje de ser yo...
sea usted bienvenido, señor de la locura...