Aún hoy mi mente viaja difusa en la niebla,
es espesa y no puedo atravezarla sin herir mi piel
las voces en mi cabeza fulminan mis pensamientos
y me obligan a tener pesadillas.
Trato de ver hacia el futuro y no veo mas que mi pasado
veo lo que hice, lo que debí hacer y lo que nunca debí tocar
veo la mente consumada por los rayos
veo la sangre y el fuego que la quema.
Vivo lleno de cicatrices que no sanan
y de heridas incapaces de cerrar por si mismas
muero en la desesperación y los sueños
ilusiones vanas que no existen mas que en mi memoria.
Siento la mirada desde la noche,
me da escalofrío y hela mi sangre
veo a la muerte a los ojos
y de nuevo, una vez mas... sonrío.