martes, 31 de enero de 2012

Algún Día…

Algún día me convertiré en una estrella

Y dejare muy lejos aquellas nubes negras que oscurecían mi pasado

Extenderé mis brazos al horizonte

Y por fin besare la mano de la mujer que tiernamente me llamaba en sueños

El amor y el viento se convertirán en uno solo

Y acariciaran mi alma y el de la vida inerte

Los desechos de la primavera se volverán botones de flor perpetuas

Con sueños hechos polvo y lanzados al mar del deseo

Algún día me convertiré en un aroma

Una esencia que atravesará las paredes y los corazones

Una perfume que rondara en la tierra fresca y alimentará a las flores

Y vivirá en los peces, en los arboles, en las sonrisas de las mujeres

El techo se llenará de espejos que reflejarán los sentimientos

Algún día las luces de oriente vendrán y danzarán ante todos

Mostrarán su belleza dando pequeños saltos al suelo

El azul crecerá en el desierto en pequeñas vainas de cielo

Y lenguas rojas crecerán en los corazones callados y silenciosos

Los ciegos hablarán, los sordos callarán y aquellos sin esperanzas aguardaran en las sombras

Las sonrisas de los niños se elevarán sobre los arboles y crearán paisajes imaginados en ilusiones

Algún día mi aliento vivirá en poesía

Y se desplazará entre las miradas de la emoción y el desprecio

Entre las palabras de sangre y amor

Entre el odio y la alegría de vivir

Entre los suaves movimientos de una hoja en el otoño

Y la mirada de esa mujer que me llama a probar su boca

A sentir sus manos

A acariciar su alma y su espíritu

Algún día…