Vivir en el cielo sería más fácil. Sin responsabilidades,
sin limpieza, sin recolectar comida, sin hacer bombas ni petardos, sin el hedor
asqueroso que se mezcla con el aire, sin la sangre y las tripas secas en las
paredes, sin llorar cada noche de desesperación y miedo, sin ellos, sin mí.
Toda la tarde me la pasé pensando en estas cosas mientras
llenaba botellas y frascos con gasolina, sentado en una piedra en el patio del
generador, cruzando mis pensamientos con las imágenes que me devolvía la luz
del atardecer y el débil sonido que venía de la cocina producido por mi huésped
involuntaria. Ya la trato mejor, después de todo creo que se lo merece, las
heridas de las encías ya le sanaron, camina libremente en un corral que
improvisé para ella, básicamente puse una mesa lo suficientemente grande como
para que no pudiera pasar a la puerta de salida, la ventana fue tapada con una
madera atravesada, por lo menos la luz todavía entra en la cocina, no creo que
ella lo aprecie mucho, después de todo, ya no tiene ojos, para ser honestos, ya
no tienen muchas cosas: ni ojos, casi ningún diente (más que las muelas de atrás,
hasta allá no llegaron las pinzas), en las manos tiene trapos amarrados, además
como tardo a veces días en darle de comer, se mantiene más o menos débil. Creo que
soy el responsable de su condición actual, aunque por otro lado yo no la convertí
en un zombie, aun así me siento responsable de ella, por eso la alimento,
aunque sea con carne medio podrida que encuentro en las casas y que desde el
principio no quise comer por el miedo a que también estuviera infectada. Tal vez
debería ayudarle un poco más pero supongo que ya no hay nada más que hacer por
ella, a veces le arrojo un poco de agua para limpiar la mugre y la mierda, pero
creo que eso lo hago más por mí que por ella.
He estado reflexionando acerca de mi situación actual, cada
vez me doy más cuenta de que pronto todo esto se acabara: el depósito de
gasolina tarde o temprano se agotará, ya he acabado con buena parte de la pólvora
del mercado de cohetes, lo peor de todo son los recursos, ya terminé con todo
lo útil de este pueblo, no tardara mucho para que pase lo mismo con el
siguiente, hay otro casi pegado, pero ir más lejos implica un mayor peligro, no
estoy seguro de querer eso ahora. A mi parecer, lo mejor será conseguir un vehículo,
un auto estaría bien, así, en cuanto vea que la situación no se puede aguantar más,
me largare de aquí, a fin de cuentas, deben existir más pueblos como el de Juan
no muy lejos de aquí, el problema será encontrar un buen auto.
No faltaba mucho para que la noche cayera por completo y yo seguía
llenando botellas a lo inconsciente, tantas que de pronto ya no pude cargarlas,
tuve que dejar unas cuantas ahí, ya después tendré que regresar por ellas.
Mi flojera me obligó a hacer algo para ya no tener que darle
la vuelta a la cuadra y llegar al patio de atrás, implementé un sistema muy
sencillo, un par de escaleras encontradas que me permitían pasar por arriba de
la barda, es fácil, puedo cruzar de un lado a otro sin ningún problema, si quiero
pasar gasolina o herramientas de un lado a otro, lo único que hay que hacer es
amarrar un lazo hecho de retazos de tela a una cubeta y así poder subir y bajar
prácticamente lo que fuera, por lo menos cosas pequeñas. Después de hacer lo
que se tenga que hacer, sólo subo la escalera del patio del generador a la
barda y así me aseguro de que ellos no me pillarán por sorpresa, un sistema fácil,
pero efectivo.
Debo encontrar el auto y no tardar mucho en hacerlo, de
seguir así, mí tiempo, no sólo en este pueblo sino también en el mundo,
terminará pronto…
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