viernes, 10 de mayo de 2013

Diario del sobreviviente: Entrada 18


4 y media de la mañana, otra vez no pude dormir…
Puede sonar increíble, pero extraño a los fantasmas, extraño a los vampiros, brujas, hombres-lobo, aliens… ya estoy hasta la madre de ver muertos vivientes todos los días.
No sé porque carajo estoy escribiendo esto, tal vez nadie nunca lo lea, aun así no dejo de hacerlo, de alguna forma me sirve para no enloquecer. No, ya enloquecí, estoy casi seguro de eso, a ratos extraño a mi familia, a ratos me olvido de que hubo alguien más como yo en este planeta, la vida se vuelve más difícil y a esto no le veo fin. No sé qué voy a hacer.
Bueno por lo menos tengo un nuevo auto, se ve bien, tarde medio día buscándolo pero fue bastante satisfactorio el resultado, le cargué gasolina, le metí una mochila con víveres esenciales, e incluso lo limpie un poco, no sirve de nada pero me gusta más verlo así. Esta vez no cometí el error de estacionarlo frente a mi casa, lo puse cerca de la entrada de la casa de atrás, donde tengo el generador, ahí está más seguro.
La misma rutina de siempre, buscar comida y agua, buscar herramientas y piezas pequeñas de metal para los petardos, ir por gasolina, pasarla por encima de la barda y llenar botellas, frascos y el generador, alimentar a la mascota que tengo en la cocina de la casa de atrás, mirar a la chaparra de pelo negro y una mordida en el tobillo, sólo la veo, no puedo hacer nada más, alguna vez pensé en masturbarme por lo menos, pero en un mundo muerto donde luchas por sobrevivir mientras monstruos a los que antes les llamabas personas tratan de comerse tus intestinos hasta el sexo puede pasar a segundo plano, ahora sólo la veo y pienso, pienso en que hubiera pasado si la hubiera conocido antes, en que sería de mi si esto no estuviera pasando, en como carajo un mundo ya horrible se convirtió en algo peor, no importa, soy un hombre de apenas un poco más de 20 años que lucha por sobrevivir a la muerte sin saber por qué, esto no puede empeorar más, no me puede llevar más la jodida, quizás sólo matándome podría empeorar esto, a ratos eso ya ni me importa, para ser sincero, a ratos ya no me importa nada y no sé cuánto más pueda soportar el estar así, yo tenía una vida, tal vez como yo la quería, pero por lo menos era una vida en donde yo podía ir a dormir todas las noches tranquilo, sin estar asustado, sin huir, sin esconderme, sin tener que contarle mi vida a una computadora.
Supongo que tengo que levantar mi ánimo, el sol ya está saliendo, probablemente salga en un rato en busca de algunas plantas para decorar la casa después de todo la abuela solía decir que las plantas le dan vida a un hogar y creo que necesito…


ÚLTIMA ENTRADA DEL DIARIO DEL SOBREVIVIENTE… PRÓXIMAMENTE… 

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