4 y media de la mañana, otra vez no pude dormir…
Puede sonar increíble, pero extraño a los fantasmas, extraño
a los vampiros, brujas, hombres-lobo, aliens… ya estoy hasta la madre de ver
muertos vivientes todos los días.
No sé porque carajo estoy escribiendo esto, tal vez nadie nunca
lo lea, aun así no dejo de hacerlo, de alguna forma me sirve para no
enloquecer. No, ya enloquecí, estoy casi seguro de eso, a ratos extraño a mi
familia, a ratos me olvido de que hubo alguien más como yo en este planeta, la
vida se vuelve más difícil y a esto no le veo fin. No sé qué voy a hacer.
Bueno por lo menos tengo un nuevo auto, se ve bien, tarde
medio día buscándolo pero fue bastante satisfactorio el resultado, le cargué
gasolina, le metí una mochila con víveres esenciales, e incluso lo limpie un poco, no sirve de nada pero me gusta más verlo
así. Esta vez no cometí el error de estacionarlo frente a mi casa, lo puse
cerca de la entrada de la casa de atrás, donde tengo el generador, ahí está más
seguro.
La misma rutina de siempre, buscar comida y agua, buscar
herramientas y piezas pequeñas de metal para los petardos, ir por gasolina,
pasarla por encima de la barda y llenar botellas, frascos y el generador,
alimentar a la mascota que tengo en la cocina de la casa de atrás, mirar a la
chaparra de pelo negro y una mordida en el tobillo, sólo la veo, no puedo hacer
nada más, alguna vez pensé en masturbarme por lo menos, pero en un mundo muerto
donde luchas por sobrevivir mientras monstruos a los que antes les llamabas
personas tratan de comerse tus intestinos hasta el sexo puede pasar a segundo
plano, ahora sólo la veo y pienso, pienso en que hubiera pasado si la hubiera
conocido antes, en que sería de mi si esto no estuviera pasando, en como carajo
un mundo ya horrible se convirtió en algo peor, no importa, soy un hombre de
apenas un poco más de 20 años que lucha por sobrevivir a la muerte sin saber por
qué, esto no puede empeorar más, no me puede llevar más la jodida, quizás sólo matándome
podría empeorar esto, a ratos eso ya ni me importa, para ser sincero, a ratos
ya no me importa nada y no sé cuánto más pueda soportar el estar así, yo tenía
una vida, tal vez como yo la quería, pero por lo menos era una vida en donde yo
podía ir a dormir todas las noches tranquilo, sin estar asustado, sin huir, sin
esconderme, sin tener que contarle mi vida a una computadora.
Supongo que tengo que levantar mi ánimo, el sol ya está
saliendo, probablemente salga en un rato en busca de algunas plantas para
decorar la casa después de todo la abuela solía decir que las plantas le dan
vida a un hogar y creo que necesito…
ÚLTIMA ENTRADA DEL DIARIO DEL SOBREVIVIENTE… PRÓXIMAMENTE…
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