Aun teníamos algunas horas de luz solar cuando seguíamos recorriendo los cerros por los caminos mas altos que encontrábamos, el estar arriba nos daba cierta ventaja, teníamos una mejor visibilidad del entorno, aun así, ambos sabíamos que al caer la noche todo se volvería mucho mas aterrador, teníamos que decidir, entre dormir ocultos y montar guardia por lo menos un par de horas, o buscar un sitio seguro con mas personas que fueran igual a nosotros, no es que los demás no lo fueran, pero sinceramente a mi el olor de la carne humana comenzaba adarme un poco de asco, en mi mente surgió una pregunta que de inmediato deseche pues lo primero era encontrar una solución para poder seguir avanzando, aunque en realidad no sabíamos a donde avanzar, optamos por seguirnos moviendo, tal vez tendríamos suficiente suerte de encontrar por lo menos un refugio, de nuevo recordé lo que dijo mi padre sobre la guerra nuclear y lo dije en voz alta, fue cuando la mente brillante de Juan dio una idea no tan brillante: "mis tíos viven hacia allá, es una colonia sin gente, a lo mejor ahí todavía no ha llegado". Omitiendo lo estúpido de su razonamiento, al parecer tenía razón, y digo estúpido, por que para llegar allá, teníamos que cruzar por otra ciudad mas, era casi seguro que ahí nos aguardaba la muerte, fuimos cuando empezaba a atardecer.
Y tenia razón, la cuidad completa era un maldito caos, era mas que obvio que todos están infectados y probablemente lo mismo encontraríamos llegando En mi vida he sentido tanto miedo como el que sentí ahí, con la oscuridad comenzando a llenar las calles y con una población de come-carnes esperándonos para cenar en cualquier momento, casi todo el lugar estaba vacío, como es clásico en la películas, el fuego y los autos destrozados abundaban por todas partes, no eran muchos kilómetros, aun así debíamos correr lenta y sigilosamente, si la suerte aun seguía de nuestro lado cruzaríamos sin mucho problema, lastimosamente aun seguía pensando esto cuando la suerte nos abandonó.
Eran unos 50 parecían un pequeño desfile caminando por la calle, nos vieron y los vimos, fue cuando de nuevo la carrera empezó, 4 calles mas adelante giramos a la izquierda y seguimos corriendo tratando de dejarlos atrás o por lo menos perderlos, no tardamos mucho en encontrarnos con otra manada que deambulaba, no importaba hacia donde corriéramos o si los perdíamos, siempre encontrábamos a mas, incluso creo que llegue a distinguir que uno de los grupos era el mismo, era obvio que corríamos en círculos, apenas nos libramos del cuarto grupo le dije a Juan: "¿donde esta la casa de tus tíos? Él, tan asustado y cansado como yo trató de orientarse, levantó su dedo índice hacia el este (lo se por qué el sol ya se estaba ocultando del otro lado) y comenzamos a correr hacia allá, casi media hora después estábamos en la entrada de la colonia, oscura y sin un solo rastro de alguien q pudiera articular algo mas que un sonido gutural. Entramos caminando en total silencio, de alguna forma aun no podíamos hacer conjeturas de si el pueblo aun tenia habitantes, volteábamos a todos lados, solo una calle vacía con un par de coches y un autobús estacionados. "La casa de mi tía esta allá", no creo que haya palabras para expresar el intelecto de mi compañero, era mas que obvio que era para allá, si no no tendría ningún sentido haber cruzado corriendo por tanto tiempo, pero me conforme con seguirlo de cerca, el sol se empezaba a ocultar, si llegábamos a la casa tal vez podríamos descansar ahí lo suficiente para planear algo, era claro que al mundo ya se lo había llevado el carajo, aun así no podíamos esperar a que la muerte viniera por nosotros, debíamos hacer algo, aunque bueno, aun no llegábamos aun refugio.
Nuestros pasos seguían siendo sigilosos y muy lentos, si había zombies por ahí lo peor que podíamos hacer era llamar su atención, solo había q dar vuelta a la calle y en un par de minutos estaríamos a salvo… eso no iba a pasar…
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